martes, 25 de junio de 2013

Capítulo VII- Buena persona



Desgraciadamente, cuanto más buena persona eres con los demás, peor te tratan. No es justo que las personas más buenas reciban siempre los mismos palos. Los médicos, los bomberos, los profesores, las ONG, las familias, los amigos de verdad,… todos son buenas personas. . ¿Qué sería del mundo sin personas asín?



Pero en vez de agradecerles todo lo que hacen estas personas, la mayoría se dedican a lo contrario: las hacen sufrir, las pisotean, juegan con ellas, las utilizan,… Y de todos modos, estas buenas personas siempre sigue ahí. Siempre están dispuestas a ofrecerse para ayudar a todo el que lo necesite, hasta para ayudar al que más daño les ha hecho padecer. Pero hay algunos, que en vez de tomarlas por buenas personas, les consideran personas estúpidas que se conforman con todo, y a la que le puedes hacer daño mil veces. Hasta que un día, esa persona se canse de sufrir tanto por personas que no se lo merecen. Y entonces dirán: “No creía que eras asín”.



Pero ya será demasiado tarde, porque una cosa es ser buena persona, y otra cosa es dejarte pisotear por los demás. Las buenas personas son aquellas que hacen sus trabajos o ayudan a los demás porque les hace felices, no por ganar beneficios. Por todo ello, hay que agradecerles a todas esas personas cada pequeño detalle que hacen por nosotros, porque aunque nos parezca una tontería. Duele ver que te preocupes por los demás, y que los demás no se preocupen por ti. Ser buena persona no te asegura que los demás lo sean contigo, pero si demuestra que puedes ser mejores que ellos.