domingo, 26 de mayo de 2013

Capítulo VI: Pequeño y gran texto al amor


El amor es como el viento, no lo ves, pero lo sientes. Cuando te enamoras, es algo espontáneo, tu no decides de quien te vas a enamorar, ni el momento, ni el lugar en el que ocurra. Cuando te enamoras, lo único que sientes es querer estar con esa persona las 24 horas del día, abrazarla, sentirla a tu lado, no separarte de ella jamás, y sientes que eres feliz, pero solo cuando esa persona está, porque cuando se marcha, todo se llena de dolor.
A veces, esperamos mucho tiempo a que alguien llegue a nuestra vida, pero en ocasiones, la espera merece la pena. Hay personas que creen que las relaciones a distancia no son posibles por el simple hecho de que no puedes estar con esa persona, pero se equivocan, porque las relaciones a distancia muestran el verdadero significado del amor, y muestran que unos kilómetros no se interpondrán en el camino. La distancia solo separa cuerpos, no corazones. El amor es todo lo que merece la pena vivir, por lo que merece la pena luchar. Sabes que has encontrado a la persona ideal cuando no puedes dormir, o cuando todos tus sueños depende de ella. En el amor, todo es un continuo: “Si tu saltas, yo salto”.