sábado, 13 de abril de 2013

Capítulo II-Infancia



Ojalá existiera una máquina del tiempo,para regresar al pasado y revivir nuestra infancia.Cuando eramos pequeños deseábamos crecer,ser más grandes,ser mayores.Pero ahora,cuando eres "mayor" solo deseas volver a ser niño.De pequeños teníamos momentos en los que mirábamos debajo de la cama para ver si había monstruos;momentos en los que preferíamos pintar con los dedos en vez de con pinceles;momentos en los que papá o mamá se salían del coche y tú te colocabas en el asiento del conductor y figías que conducías;cuando estaba perdiendo en un juego lo apagaba y volvía a empezar;cada día dormía con un peluche diferente,para que ninguno se sintiera solo;me gustaba hacerme la dormida para que mi padre me llevara en brazos hasta la cama;miraba las gotas de lluvía en el cristal de la ventana y hacía como si fuera una carrera de fórmula 1;me divertía con mi imaginación y no con consolas ni Internet;mi máximo miedo era no poder encontrar un columpio vacio en el parque y tener que esperar a quien lo estuviera utilizando;me gustaba tocar un timbre y salir corriendo,y ya cuando estaba bien lejos,sentirme una delicuente juvenil;me colocaba tatuajes de pegatinas que venían en los paquetes de gusanitos y me hacía sentir rebelde;me sentaba en los sillones de las oficinas que tenían ruedas y los hacía girar como si fuesen un columpio; lo único que nos hacía correr como locos era la frase "el último en llegar es un huevo podrido"; la palabra "Adiós" significaba hasta mañana;el mejor regalo del mundo era un beso de mi madre;las peleas con mi hermano/a eran una guerra de almohadas;los únicos problemas que tenía eran los que me ponían mi maestro de matemáticas;siempre me gustaba jugar con mis amigos a los papás y a las mamás,donde mis peluches eran como mis hijos;mi mayor preocupación era salirme de las líneas al colorear;cuando me caía me soplaba en la herida y me volvía a levantar para seguir jugando;en los viajes largos siempre me dormía en el coche;en los días fríos echaba mi aliento al aire y hacía parecer que estaba fumando;cuando tenía un globo lo lanzaba arriba y corría para que no tocase el suelo;me gustaba "traficar" los cromos que tenía repetidos y cambiarlos por otros nuevos;tenía un amigo imaginario con el que me pasaba las 24 horas del día;la sensación más maravillosa del mundo era entrar en una tienda llena de peluches;volar significaba para mí columpiarme muy alto;cerraba la puerta de la nevera despacio para ver como se apaba la luz;me ataba una toalla al cuello y hacía como si fuese un super-héroe;me acercaba al ventilador y hablaba para hacer que mi voz pareciese la de un robot;la muerte solo significaba tener que reiniciar el tamagochi;siempre creí que existía Santa Claus,los Reyes Magos o el Ratoncito Pérez;mis padres siempre me decían que si no me dormía pronto,el Coco vendría a por mí;me metía dentro de las cajas vacías y hacía como si fuesen un barco de piratas;mi mayor logro fue quitarle las ruedas pequeñas de mi bici;pensaba que la luna perseguía mi coche;... y desgraciadamente todos estos recuerdos no podrán revivirse.Las infancias de ahora no son como las de antes,porque ahora los niños empiezan a fumar con 12 años,tienen consolas y móviles a los 8,creen sufrir por amor a los 11....y lo único que quieren es ganar madurez,la cual llega sola,pero en realidad lo único que ganan es perder la infancia,la cual nunca vuelve.